Los científicos entrenaron a un modelo de inteligencia artificial con bases de datos de ADN y luego le pidieron que creara recetas de genomas virales. Dieciséis de ellas resultaron viables y dieron lugar a nuevos virus.
Los científicos entrenaron a un modelo de inteligencia artificial con bases de datos de ADN y luego le pidieron que creara recetas de genomas virales. Dieciséis de ellas resultaron viables y dieron lugar a nuevos virus.
