Desde la muerte de Renee Good en Mineápolis, la Casa Blanca ha respaldado la fuerza letal, pese a que las normas internas del ICE la reservan para situaciones extremas.
Desde la muerte de Renee Good en Mineápolis, la Casa Blanca ha respaldado la fuerza letal, pese a que las normas internas del ICE la reservan para situaciones extremas.
