Nuevas investigaciones sitúan la primera evidencia genética de perros hace 15.800 años y sugieren que los grupos de cazadores-recolectores podrían haberlos intercambiado entre ellos.
Nuevas investigaciones sitúan la primera evidencia genética de perros hace 15.800 años y sugieren que los grupos de cazadores-recolectores podrían haberlos intercambiado entre ellos.
