El evento deportivo que inicia esta semana en el norte de Italia representará un desafío logístico por las largas distancias entre sedes, las estrechas carreteras en los Alpes, la complejidad del transporte y el acecho de nevadas.
El evento deportivo que inicia esta semana en el norte de Italia representará un desafío logístico por las largas distancias entre sedes, las estrechas carreteras en los Alpes, la complejidad del transporte y el acecho de nevadas.
