A pesar de los problemas de China —deflación, despoblación, la burbuja inmobiliaria—, Xi dejó claro que había llegado el momento de que su país actuara como una superpotencia.
A pesar de los problemas de China —deflación, despoblación, la burbuja inmobiliaria—, Xi dejó claro que había llegado el momento de que su país actuara como una superpotencia.
