Cada vez más hombres de todo el continente africano se van a Rusia en pos de una promesa de empleo, solo para terminar siendo obligados a participar en la guerra: “Yo luchaba por Rusia. Tenía un uniforme ruso. Pero no era mi lucha”.
Cada vez más hombres de todo el continente africano se van a Rusia en pos de una promesa de empleo, solo para terminar siendo obligados a participar en la guerra: “Yo luchaba por Rusia. Tenía un uniforme ruso. Pero no era mi lucha”.
