Reiner, que tiene la cabeza rapada y vestía un uniforme marrón de presidiario, dijo ‘Sí’ con voz clara cuando el juez le preguntó si renunciaba a su derecho a un juicio rápido.
Reiner, que tiene la cabeza rapada y vestía un uniforme marrón de presidiario, dijo ‘Sí’ con voz clara cuando el juez le preguntó si renunciaba a su derecho a un juicio rápido.
