En la pequeña nación, Moscú pagó a sacerdotes ortodoxos, llevó a cabo un esquema de compra de votos y estableció campamentos de entrenamiento sobre interferencia electoral, todo en un esfuerzo por descarrilar al gobierno de tendencia occidental.
En la pequeña nación, Moscú pagó a sacerdotes ortodoxos, llevó a cabo un esquema de compra de votos y estableció campamentos de entrenamiento sobre interferencia electoral, todo en un esfuerzo por descarrilar al gobierno de tendencia occidental.
