Los ataques iraníes que mataron a tres soldados estadounidenses en Jordania revelan dos hechos importantes: primero, Irán es ahora un adversario más hábil. Segundo, al Pentágono le quedan menos interceptores.
Los ataques iraníes que mataron a tres soldados estadounidenses en Jordania revelan dos hechos importantes: primero, Irán es ahora un adversario más hábil. Segundo, al Pentágono le quedan menos interceptores.
