La recompensa de 25 millones de dólares y una larga lista de presuntos delitos no ha impedido que el ministro, y otros funcionarios venezolanos, colaboren con el gobierno estadounidense que alguna vez los persiguió.
La recompensa de 25 millones de dólares y una larga lista de presuntos delitos no ha impedido que el ministro, y otros funcionarios venezolanos, colaboren con el gobierno estadounidense que alguna vez los persiguió.
