La operación, que dejó cerrados los aeropuertos de la capital rusa varias horas, es parte de una campaña cada vez más intensa para que los rusos sientan de cerca el conflicto.
La operación, que dejó cerrados los aeropuertos de la capital rusa varias horas, es parte de una campaña cada vez más intensa para que los rusos sientan de cerca el conflicto.
