A Santiago Rivera se le atribuye la creación del pastel de queso “quemado” en la década de 1980, aunque no le gustan los derivados que ha engendrado. Décadas después, se prepara para ceder su cocina a sus hijos.
A Santiago Rivera se le atribuye la creación del pastel de queso “quemado” en la década de 1980, aunque no le gustan los derivados que ha engendrado. Décadas después, se prepara para ceder su cocina a sus hijos.
